miércoles, 5 de agosto de 2009

Odile... El violín Negro..

Como escribí en la entrada anterior, llevaba unos cuantos días practicando con "Virgilio aka Vicky" Cuando empecé a sentir la necesidad de tener mi propio violín .. De alguna manera siempre desde muy pequeño he sentido mucho respeto por los instrumentos musicales así como por los libros y aunque adoraba a Virgilio no me sentía el todo cómodo sabiendo que no era mío y tenía algun temor de que le fuera a pasar algo...

Un día buscando no sé qué en internet dí con un violin... un violín negro que me cautivó en la imagen se veia bastante bien, estaba a buen precio y venía con casí todo lo necesario para empezar, es decir su funda, su arco y brea, además de unos cursos en DVD.

Estaba dudoso de comprarlo pues a veces en las fotos por internet no se aprecian muy bien algunos detalles. Así que decidí ir personalemente a verlo en vez de arriesgarme a comprarlo en línea. Así pasarón varios días sin decidirme a ir hasta allá..(Copilco) pues el viajecito representaba como 4 horas desde mi casa.

Pero un día... típico de mí y de mis obsesiones... soñé que lo compraba... pero que la "voluta" es decir, la cabeza del violín tenía una forma rara y no encajaba debidamente en el estuche... Al despertar supe que tenía que comprarlo YA!! Así que ese mismo día fui por "ella".

Al llegar me dijeron que ya no había, que el de la página ya no estaba pero que habia otro, más caro y no incluia microafinadores. Como quería ir al baño, le dije al tipo que me atendió que lo pensaría y regresaría en unos minutos. Fui al baño en un Burguer King que está ahí cerca y regresé más con la idea de no comprarlo e ir al centro a buscar uno parecido y tal vez más barato. Al entrar me dijo que ya lo habia consultado con el dueño y me dejarian el violín al mismo precio y me incluirian los 4 microafinadores. (que bueno que fue así, pues no he visto otro violín de las caracteristicas de "Odile" y he descubierto que a menudo en el centro las cosas son más caras en cuanto a instrumentos se refiere.

Así que regresé ese día a casa con mi flamante violín negro, al principio como con todos los instrumentos de cuerda nuevos, me costó trabajo afinarlo y no sonaba muy bien. Pero poco a poco va abriendose, va manteniendose afinado más tiempo y cada vez suena mejor, con esto me refiero a la afinación de las cuerdas y los sonidos naturales del violín, no a que mi destreza haya mejorado ostensiblemente.

Desde entonces Odile esta siempre muy cerca... siempre a la mano, a veces las horas de practica continuas se extienden por 3, 4 y hasta 6 horas... Y las clases de violin así como el tiempo de práctica forman una parte importante de mi rutina diaria.

Ironicámente no me he tomado fotos con ella, así que solo tengo la que ilustra esta entrada.

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